domingo, diciembre 28, 2008

entrando por tu estupor

No tengo nada para darte estando aqui en esta inescrupulosa situacion de la vida inerte, cuanto mas se respira el sentimiento añejo de un mañana oculto va muriendo en mi interior un recuerdo intrepido que no deja de resucitar viejas añoranzas que muestran un pasado que ya no distingo de lo irreal. Aun cuando veo el trajinar errante de las palabras transeuntes de un camino que ya nada deja marcado debido a su complejidad errante que produce un sonido al dejar sus pasos distantes y su mente perpetuada en miles de segundos que nada dejan al mostrarse en si mismos y nada pero nada puede ser lo que tus ojos dicen al mirarme. Es el destello de tus labios que muestran taciturnos la holgada linea de lujuria que corrompe tu alma indomable y ahora con tanta calle en tus brazos y muchas sonrisas perdidas de sencillez veo caer en tu pelo un pequeño trozo de alma que nunca mas va a volver. Cariño que mueres con la luna y mientras persigo al sol para que me cuente que es lo que fue capaz de darte, siento que ya no tengo espacio para ocultar mas de esta mentira y cuando el tiempo se congruege en un gran eclipse escapare de esta realidad para poder hurtar de una vez por toda toda esa maldad que te atrapa y dejar que quede en este espacio atrapada y morir nuevamente es lo que quiero asi renacere en tu mirada y jamas volvera observar el resplandor de las estrellas tratando de esperar el momento mas oportuno para morir nuevamente y asi tenerte por siempre.
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