domingo, marzo 30, 2008

Estaras... en algun lado.. Mi Dulcinea...

Y acaecida la noche con sus insípidas estrellas contaminadas de soledad se dispersan someramente por el vasto universo inhóspito y austero, el tierno resplandor que bifurca mi camino se entrevera timidamente por mi mente en decadencia, mis sueños ultrajados se carcomen entre ellos masticando cada segundo un pedazo de mi cuerpo, el rumbo que se marca se vuelca sobre la realidad y me obliga a pensar con palabras transparentes, en ellas con sus tonos variados me obligan a caer y titubeando en cada paso son tus ojos los que sorpresivamente me señalan un destino que pareciera muy tentador y con esos sentires que invitan a probar miles de miradas que tan solo se destapan cuando de tus labios se dibujan mil sonrisas que me atrapan.... Alli instantáneamente son persividas como fugaces relampagos que me asustan o tal vez tímidamente me convidan con su furia encantadora para conquistarme violentamente y dejarme caer en su tormenta apasionada y morir ahogado nuevamente en sueños irrisorios que sutilmente dejan mi corazón azotado en caricias que prometen un engañoso amor que a simple vista mi experiencia me transcribe erróneamente como una aventura inconclusa de la juventud impaciente.... Otra vez muero despierto mientras observo tus pasos e imagino tus movimientos controlados por un lazo que gobierno desde mi interior escapando a todo dolor para tenerte por siempre en mi corazón... Ya pronto amor, Dulcinea y tu pasión, caminaremos entre abrazos y dormiremos sin soñar todas las aventuras que me propuse a relatar....
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